1. ¿Qué son y en qué se diferencian?
Los aditivos de extrema presión (o EP additives, en inglés) están diseñados para actuar cuando las superficies metálicas soportan cargas elevadas y la película de aceite base no es suficiente. A diferencia de los aditivos antidesgaste (que forman película límite continua) o los modificadores de fricción (capa monomolecular deslizante), los compuestos EP reaccionan químicamente con el metal en puntos de contacto extremo para crear una capa sólida protectora que evita un contacto metálico-metal directo bajo presiones intensas.
Piensa en ellos como un “coágulo” de defensa: cuando la presión dispara y el aceite se exprime, estos aditivos entran en acción, formando un recubrimiento inorgánico —una armadura microscópica— justo donde más se les necesita.
2. Mecanismo de acción
Los aditivos EP están diseñados para proteger superficies metálicas sometidas a presiones y cargas muy elevadas, justo en el punto donde el lubricante líquido no forma un film suficiente. Su acción se basa en una reacción química controlada con el metal, que genera compuestos sólidos de bajo coeficiente de fricción y alta resistencia mecánica.
- Adsorción en superficie
Al dosificar el aditivo en el lubricante, sus moléculas se concentran en la interfaz metal–metal. Gracias a grupos funcionales reactivos (sulfuro, cloro, fósforo), el compuesto se “ancla” térmodinámicamente en los puntos de mayor presión. - Activación por temperatura y presión
Bajo condiciones de carga extrema y pequeñas elevaciones de temperatura local (que ocurren en los contactos de asperidad), el aditivo se descompone parcialmente. Esta descomposición es clave para liberar el elemento activador (S, Cl o P) justo donde se necesita. - Reacción química con el metal
El activador reacciona con la superficie metálica formando una capa fina de sulfuro, cloruro o fosfato metálico. Estos compuestos son duros pero lubricantes: actúan como una barrera física que evita el contacto directo de metales. - Formación de tribocapa protectora
A medida que el sistema opera, la película EP se renueva permanentemente:- Reparación continua: cada microcontacto “desgasta” un poco el film, pero el aditivo adsorbido reactiva la superficie.
- Perfil laminar o granular: dependiendo de la química, la capa puede ser cristalina (MoS₂) o amorfa (Fe₃P, FeCl₂), adaptándose a cambios en presión y velocidad.
A diferencia de los aditivos AW (antidesgaste), que actúan principalmente en regímenes mixtos y de frontera mediante adsorción física, los EP requieren una conversión química directa en la superficie metálica para formar su película protectora.
3. Principales familias químicas de aditivos EP
Cada familia química se elige según la severidad de la carga, la temperatura de operación y la compatibilidad con el aceite base y otros aditivos.
| Familia Química | Ventajas | Sostenibilidad | Multi-funcionalidad | Otros aspectos |
|---|---|---|---|---|
| Compuestos de Azufre | Activación muy rápida Excelente protección en impactos de carga |
Moderada, contienen azufre; generan SOₓ en degradación | EP | Compatible con bases minerales Puede generar olores y humo bajo calor |
| Compuestos de Fósforo | Buena resistencia al desgaste Lubricidad adicional |
Moderada; fósforo no renovable | EP + AW + Antioxidante | Menor corrosividad que clorados Sinergia muy efectiva con sulfuros |
| Cloro y Cloro-fosfatos | Protección extrema en cargas elevadas | Baja; residuos corrosivos y tóxicos | EP | Requiere neutralizantes Riesgo de corrosión si mal balanceado |
| Compuestos mixtos S-P | Película muy resistente Lubricidad mejorada |
Moderada; contienen S y P; dosis menores reducen impacto | EP + AW + Antioxidante | Ajustar proporciones según aplicación Evitar depósitos excesivos |
| Aditivos “ashless” de EP | Sin metales ni cenizas | Alta; libres de metales; menor huella y menos residuos | EP | Suelen requerir niveles de dosaje más altos |
5. Algunas aplicaciones típicas
Los AW se seleccionan siempre que haya contacto metal–metal bajo regímenes mixtos o límite, donde un film lubricante convencional puede no ser suficiente. A continuación, las aplicaciones más habituales:
- Aceites de motor
Tú exiges durabilidad y bajos niveles de fricción en motores de gasolina y diésel. Los AW refuerzan la película lubricante en cojinetes de biela y bancada, evitando microdesgastes en arranques en frío y asegurando una larga vida útil. - Aceites hidráulicos
En circuitos con bombas de pistón o engranajes, las altas presiones de contacto pueden dañar pistones y engranajes. Con AW, mejoras la confiabilidad y reduces costes de mantenimiento al minimizar el desgaste en válvulas, cilindros y bombas. - Lubricantes de cadenas, transmisiones y engranajes industriales
Cajas de cambio y reductores enfrentan cargas extremas y cambios bruscos de velocidad. Los antidesgaste actúan en la zona límite, protegiendo dientes de engranaje prolongando el intervalo entre revisiones. - Fluidos de corte, mecanizado y deformación de metales
Durante taladrados, torneados, fresados, trefilados, o laminaciones, la alta presión y temperatura en la zona de corte agrava la abrasión. Añadir AW a tus emulsiones o aceites de corte reduce el desgaste de herramienta y mejora el acabado superficial. - Compresores y sopladores
El contacto metal-metal en pistones, segmentos y cojinetes exige una película lubricante resistente. Los AW evitan el picado y la cavitación, manteniendo el rendimiento volumétrico y evitando fugas. - Turbinas y generadores
En sistemas de generación de energía, las exigencias térmicas y mecánicas son máximas. Los aditivos antidesgaste protegen cojinetes y engranajes de transmisión, garantizando operación continua y evitando paradas imprevistas. - Equipos móviles y off-road
Maquinaria de construcción, minería y agricultura trabaja en entornos agresivos: polvo, humedad y golpes constantes. Los AW refuerzan el lubricante para que soportes mejor la contaminación y la presión de contacto.
Pregunta abierta:
¿En qué proceso detectas señales de desgaste excesivo, muescas o “soldadura” metálica en tus componentes? Suele ser señal de falta de aditivos AW.
6. La propuesta de LUMAR QUÍMICA
Los aditivos de extrema presión (EP) son tu última línea de defensa cuando la carga alcanza sus límites. Una formulación sin los EP adecuados es como un casco agrietado: acabará fallando justo cuando más lo necesitas.
Con más de 30 años de experiencia, en LUMAR QUÍMICA te ayudamos a diseñar tus lubricantes, teniendo en cuenta los diferentes modificadores de fricción, ajustando:
- Selección de EP según temperatura de operación y tipo de carga.
- Dosificación óptima para equilibrar protección antidesgaste y estabilidad oxidativa.
- Compatibilidad con tu aceite base y el resto de aditivos (anticorrosión, detergentes, AW).
Resultados que obtendrás
- Reducción drástica del desgaste en condiciones límite.
- Mayor capacidad de carga sin riesgo de soldaduras o adherencias.
Todo ello respaldado con:
- Documentación técnica clara y detallada.
Entregas “just-in-time”, para que nunca te quedes sin protección.
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Lumar Química
Distribuidores de productos químicos, especialistas en bases y aditivos.



